El nitrógeno se utiliza en la industria alimentaria como gas protector o gas de envasado para ralentizar el envejecimiento de los alimentos desplazando el oxígeno, extendiendo así su vida útil.
La seguridad de los gases protectores generalmente se confirma mediante la aprobación de acuerdo con el Reglamento de Aditivos (CE) No. 1333/2008. Según esto, el nitrógeno con la designación "E941" puede ser utilizado como conservante.

