Al desarrollar sus sistemas, BOGE hace especial hincapié en la eficiencia. Básicamente, podríamos decir que la cantidad de energía que consume un sistema de aire comprimido es el factor principal. Con equipos especialmente seleccionados: variadores de velocidad, controladores de sala y recuperación de calor, nuestros sistemas de aire comprimido consiguen alcanzar constantemente unos óptimos valores de eficiencia.
Elección óptima de compresores
Desde el principio, nuestro objetivo ha sido crear un aire comprimido eficiente, algo que conseguimos al asegurarnos que todos los componentes de un sistema de aire comprimido estén adaptados, de forma óptima, a sus respectivos usos. Primero, analizamos sus necesidades de caudal F.A.D. y de calidad de aire comprimido. En la siguiente fase, integramos varios factores más: condiciones ambientales y consumo, calidad del agua de refrigeración, estándares de la compañía, requisitos legales y demás especificaciones.
Comparamos los diferentes sistemas antes de empezar a construir uno. Para ello, nuestros ingenieros utilizan sistemas CAD y una herramienta especial de simulación que puede usarse para calcular la eficiencia del sistema en condiciones reales. Esos datos serán los que nos permitan determinar la opción más económica para sus necesidades.
Regulación de frecuencia
La regulación de frecuencia se encarga de mantener una presión constante. Así, el proceso de producción de aire comprimido se puede adaptar, de forma óptima, a la demanda de aire comprimido de sus sistemas.
Control supervisor de sala
El control de sala permite que todos los compresores y componentes conectados se coordinen. BOGE airtelligence provis 2.0 es una de las herramientas de gestión más innovadora y eficiente, y tiene en cuenta la conexión y el funcionamiento de hasta 16 compresores fijos o de velocidad variable.
Recuperación de calor
Hemos desarrollado una solución de recuperación de calor personalizada tanto para los compresores lubricados como para los exentos de aceite. Nuestra solución puede presumir de tener un nivel máximo de eficiencia y siempre se adapta a sus necesidades específicas, permitiendo recuperar la máxima cantidad de calor posible. Antes, ya se han utilizado para alcanzar un incremento de temperatura de entre 70 °C y 95 °C.
Aquí tenemos un ejemplo:
Tiene un compresor de 160 kW con una capacidad media de uso del 70 %. Nuestra solución le permite recuperar el 90 % de la energía que consume, lo que se traduce en 160 kW x 70 % x 90 % = 100 kW.
El ahorro total anual puede llegar hasta los 65.000 euros.